repartidor glovo estudiando Málaga

Se ha viralizado una imagen de un repartidor de la compañía Glovo mientras estudiaba bajo la luz de una farola en una calle de Pedregalejo, en Málaga. No se ha viralizado por ser un joven estudiante, tampoco por ser repartidor de la conocida empresa. Se ha hecho viral porque lo más difícil no es estudiar, sino compatibilizarlo con otra tarea de responsabilidad como puede ser un trabajo. Sin ninguna ayuda.

El mérito de la persona de la fotografía es merecido, independientemente del objetivo, en muchas ocasiones siendo formación para superación personal y en otras una mejora laboral. No siempre se pueden captar esas imágenes, y en Autesel lo sabemos bien, donde no podemos tomar capturas de nuestros alumnos sin consentimiento expreso.

Como todos saben, muchos cursos son impartidos por aula virtual por la imperiosa necesidad que nos ha generado la pandemia, y esto nos ha mostrado una gran cantidad de situaciones que no podemos compartir gráficamente, pero sí contar porque son dignas de admiración en igual o mayor medida a imagen de moda.

Este texto va dedicado al estudiante padre o madre que no tiene ayuda, al alumno que compatibiliza con el trabajo, y al que está en ERTE y no tira la toalla. A todos vosotros, estudiéis o no en Autesel, todo esfuerzo será recompensado.

La RAE define voluntad como una facultad para decidir y ordenar la propia conducta, es decir, la capacidad que tenemos para hacer una determinada acción por encima de otra. Un trabajador puede aprovechar el descanso que le permite un espacio de tiempo sin pedidos para descansar porque es lo más cómodo, sin embargo, opta por formarse. En muchas ocasiones no te van a ayudar, y es ahí cuando la motivación nos recuerda:

“Cuanto más difícil es el objetivo, mayor es la satisfacción por alcanzarlo”.